Todo el mundo a votar. Próxima parada: 2011
Las cartas están echadas. Las voces, afónicas. Los discursos, agónicos, y el ingenio, agotado.
No hay vuelta atrás. Todas las palabras están dichas, aunque algunas hubiese sido preferible no haberlas escuchado. Todas las promesas han sido lanzadas al coso político y social.
¿Qué más se puede hacer cuando tan sólo faltan diez horas para el cierre de campaña? Ha llegado la hora de la reflexión última y de la decisión intransferible. Muchos ciudadanos y ciudadanas lo tienen claro desde hace tiempo y sus votos ya reposan sobre la mesita de la entrada de casa en espera de volar hacia la urna pasado mañana. Otros necesitan realizar el último e íntimo pensamiento.
Ha llegado el momento de silenciar las megafonías, detener las caravanas, apagar los focos y dejar aparcado el ruido electoral, porque es hora de celebrar la gran fiesta de la democracia.
Esa fiesta donde por un día desaparecen las diferencias entre la ciudadanía y cada voto cuenta igual que el otro. Sólo la suma de ellos provocará la fuerza del cambio en una socidad, la valenciana, con muchas ganas de acabar con un período que se recordará por el despilfarro, la mentira, la manipulación, la corrupción, la destrucción del territorio y la profundización en las diferencias y las desigualdades sociales y económicas.
¡Qué ustedes lo reflexionen bien!
Próxima parada: 2011.



¿Qué se puede hacer aún?
Movilizar a los familiares, amigos, vecinos….. hablar, hablar y hablar…. e intentar convencer al personal para que vote… aunque sólo sea para callar la boca de Aznar.
Un saludo Josep Lluis y molts anims……