Música para reflexionar y recordar
(Concierto celebrado en el Club Diario Levante el viernes, 22 de junio de 2007)
Siguiendo con el exitoso ciclo de conciertos diferentes Nuevas Miradas 2007 organizado por Musikeon, el Club Diario Levante acogió el pasado viernes un excepcional recital a cargo de la jovencísima pianista catalana Mireia Vendrell. Nacida en Barcelona en 1986, esta intérprete acometió con insólita e infrecuente madurez un programa realmente sorprendente no sólo por la dificultad técnica de las obras abordadas sino por el alcance estético de sus autores.
Bajo el título enigmático de «…los que se quedaron y los que no volvieron…», esta aventajada alumna de Ramón Coll, el Cuarteto Casals y Luca Chiantore, entre otros, interpretó música para reflexionar y para recordar con obras de Berg, Webern, Schulhoff y Prokofiev. Música en torno al horror hitleriano presentada en un formato de recital clásico, pero que tan buenos frutos sigue dando al público. El buenhacer interpretativo y la gran capacidad expresiva de Mireia Vendrell brindó una oportunidad de oro para reflexionar sobre la música que nació paralelamente al ascenso del Nazismo y de la figura de Hitler.
La Sonata op. 1 (1908), de Alban Berg, interpretada con gran virtuosismo por Mireia Vendrell del Álamo hizo olvidar que está hecha con notas y precisas acotaciones dinámicas y agógicas. El ágil torrente expresivo bergiano no dejó hueco a la incertidumbre formal ni al discurso musical descuidado. A continuación, Anton Webern y sus Variationen op. 27 (1936) fueron mostradas con toda su plenitud y energía sonoras. A diferencia de cómo acostumbramos a escuchar la música de este imprescindible miembro de la segunda Escuela de Viena, la respetuosa a la vez que personal ejecución de su última partitura escrita para piano proporcionó un acercamiento realmente interesante y claramente diferenciado.
La música muda de Schulhoff
Antes de finalizar la primera parte, Vendrell recuperó de la memoria histórica la premonitoria composición dadaísta In Futurum (1919), del músico judío nacido en Praga en 1894 y asesinado en el campo de concentración nazi en Wülzbourg en 1942, Ervin Schulhoff. Incluida en su Pintoreske op. 31, esta música muda y «performancera», deudora del movimiento futurista italiano de principios del Siglo XX, sigue causando perplejidad cuando no una cierta incomprensión y rechazo entre algunos melómanos «serios».
La incomensurable y poderosa Sonata nº 6, op. 82 (1939-40), de Sergei Prokofiev, llenó la segunda del parte, y nunca mejor dicho. La primera de las tres Sonatas de guerra inundó la sala de mucha música, de exquisito lirismo, de fina ironía y de trepidante acción bélico-sonora. Esta partitura de concepto clásico en cuatro movimientos contrastantes acciona con indiscutible eficacia los más recónditos resortes emotivos y afectivos del oyente y, en esta ocasión, con más convicción gracias a la irresistible interpretación de esta joven promesa del pianismo mediterráneo. La propina vino de Francia con la bellísima Image Cloches à travers les feuilles, de Claude Debussy.



Fue un recital maravilloso; creo que aunque MIREIA VENDRELL es una joven pianista, ya podemos decir que se trata de una realidad. Porque además de su grado de madurez, ya lleva años ofreciendo Recitales por España; Barcelona, Castelldefels, Sant Pere de Rodes (Girona),etc.
Con agrado nos gustaria verla la próxima temporada.
Felicidades.